Espacio vitalidad

¿TIENES MUCHO SUEÑO Y CANSANCIO ACUMULADOS? TE EXPLICAMOS CÓMO PUEDES VOLVER A CARGAR LAS PILAS

Te cuesta sentirte lleno de vitalidad cuando tienes mucho sueño y cansancio acumulados, ¿verdad? Te explicamos cómo funciona la recuperación del cuerpo diariamente para no arrastrar estos problemas de un día al siguiente. ¿Qué necesita tu cuerpo para regenerarse y volver a cargar las pilas? ¿Qué costumbres y hábitos te ayudarán a recuperarte más rápido de esas jornadas maratonianas?

ZES - CTA Text - eBook hábitos saludables

 

PRINCIPALES CAUSAS DE TENER MUCHO SUEÑO Y CANSANCIO

  • Dormir poco.
  • Sueño no reparador.
  • Trastornos del sueño.
  • Desequilibrios hormonales.
  • Déficit de hierro.
  • Déficit de vitaminas del grupo B.
  • Déficit de masa muscular o de proteínas.
  • Estrés y preocupaciones: sobrecarga emocional y mental.

Como ves, si dejamos a un lado las causas médicas, como los trastornos hormonales u otras enfermedades, que deberían ser evaluadas cuanto antes por tu médico, las principales causas de tener mucho sueño y cansancio se engloban en tres áreas principales: el sueño, la dieta y la paz mental.

 

EL SUEÑO: CLAVE EN LA RECUPERACIÓN DEL DESGASTE DEL CUERPO Y DE LA MENTE

Durante la noche, gracias al sueño el cuerpo modifica su ritmo de funcionamiento reduciendo la activación para dar paso a los procesos de recuperación y regeneración de los desgastes que se han producido durante la actividad diaria. 

El sueño consta de fases organizadas en ciclos de una hora y media de duración. Durante estos 90 minutos, se alternan la conocida fase REM y las otras fases del sueño no REM. 

  • La fase REM (del inglés rapid eye movement o movimiento rápido de ojos) del sueño es muy importante a nivel mental y emocional, porque es durante la que se producen las principales acciones de regeneración de las funciones cerebrales y cognitivas. Es como un reseteo y una reorganización mental de todos los sucesos procesados durante el día. 
  • Durante las fases no REM o sueño de ondas lentas se produce principalmente la regeneración de tejidos, especialmente por la secreción de hormona del crecimiento, por la movilización de proteínas y la reparación muscular.

En resumidas cuentas, durante los primeros ciclos de la noche, el “reparto” de esos 90 minutos se realiza de forma que predomina el sueño no REM de ondas lentas y el sueño profundo, pero conforme avanza la noche y se van encadenando más ciclos de 90 minutos, el sueño REM va ocupando la mayor parte del ciclo. Por eso, en los trastornos del sueño por despertares precoces se ve muy afectado el funcionamiento cerebral y la regulación emocional.

En las épocas de más estrés y con mayor exigencia es un gran error escatimar el tiempo de sueño. Tienes muchas cosas que hacer y el día no da para todo, así que te vas a dormir más tarde y te pones antes el despertador. 

Ahora sabes que es muy mala estrategia porque no das tiempo a que el sueño acomode correctamente todas sus fases y vaya concediendo el tiempo necesario a cada función de recuperación, tanto física como mental. Sigue una buena higiene del sueño y verás cómo se reduce tu nivel de cansancio y aumenta tu bienestar emocional.

 

LA DIETA: COMPLEMENTO AL SUEÑO Y ENERGÍA DIARIA

Una buena higiene del sueño suele resolver en gran medida el problema de tener mucho sueño y cansancio. Pero si no das a tu cuerpo la materia prima necesaria para efectuar estos procesos de regeneración durante el sueño es como si pretendes construir una casa sin cemento.

Los alimentos especialmente recomendados en épocas de mucho sueño y cansancio son los que contienen proteínas, hierro y vitaminas del grupo B, pero también cantidades adecuadas de hidratos:

  • Hierro:
    • Carnes rojas.
    • Paté, hígado, morcilla.
    • Frutos secos.
    • Marisco con concha (berberechos).
    • Semillas (pipas de calabaza).
  • Proteína de calidad:
    • Carnes blancas.
    • Aguacate.
    • Leche.
    • Huevo.
    • Cacahuetes.
    • Pescado azul.
  • Vitamina B:
    • Hígado.
    • Huevos.
    • Salmón, sardinas, almejas.
    • Frutos secos (nueces).
    • Legumbre (alubias blancas).
  • Hidratos saludables:
    • Azúcares naturales como los de las frutas (kiwi Zespri Green y kiwi Zespri SunGold, fresa, cereza, ciruela)
    • Cereales de grano entero (integrales).
    • Lácteos semi o desnatados.
    • Tubérculos (patata) y legumbres (lentejas, judías rojas).

De todas formas, es igualmente importante mantener una correcta nutrición de forma habitual y no solamente cuando empiezas a notar mucho sueño y cansancio. Si organizas bien tu descanso y cuidas tu alimentación, evitarás directamente que aparezcan estos síntomas que tanto afectan a tu vitalidad. 

ZES - CTA Post - eBook hábitos saludables

Ver todo

Quizá te puede interesar…

Deja un comentario

No hay comentarios

Todavía no hay ningún comentario en esta entrada.