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ACTIVIDAD FÍSICA: BENEFICIOS PARA TU SALUD

LOS BENEFICIOS QUE TE APORTA LA ACTIVIDAD FÍSICA CONTRIBUYEN DE FORMA MUY POSITIVA A TU VITALIDAD

Un estilo de vida saludable incluye sin duda una buena dosis de los beneficios de la actividad física de forma regular, siempre teniendo en cuenta las características personales, aptitudes físicas y, desde luego, también la edad. 

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PRACTICA EJERCICIO PARA MEJORAR TU VITALIDAD

La salud y el ejercicio van de la mano. ¿Sabías que solamente unos 20 minutos de actividad física diaria te aportan un gran bienestar emocional? Practicar una cantidad razonable de actividad física contribuirá muy positivamente a tu vitalidad, cuidará de tu corazón y te ayudará a mantenerte sano.

La actividad física es importante porque contribuye a mantener el equilibrio entre las calorías que ingieres y la energía que gastas. Así también proteges tu sistema cardiovascular, mantienes tu corazón en forma y reduces el riesgo de desarrollar hipertensión y diabetes. 

ANÍMATE A EMPEZAR

Ahora que ya sabes lo beneficioso que es realizar algún tipo de ejercicio físico para tu organismo, te pueden surgir algunas dudas. ¿Cuál es la actividad más adecuada para ti? ¿Puedes hacerte daño si es demasiado intenso? ¿Por dónde empiezas si nunca has practicado ningún tipo de actividad física? A continuación te proponemos algunos consejos para que comiences sin miedo y disfrutes al máximo durante el ejercicio.

Una de las cosas más positivas del ejercicio es precisamente que no importa cuándo empieces a practicarlo, siempre y cuando seas perseverante. Con 15 ó 20 minutos diarios es suficiente, aunque a medida que ganes en resistencia, te recomendamos que aumentes un poco el tiempo que le dedicas o la intensidad que pones en la actividad.

Para empezar con buen pie, te aconsejamos escoger cualquier tipo de actividad aeróbica o ejercicio cardiovascular, que son actividades de media o baja intensidad que te ayudarán a desarrollar tu resistencia. Además, mientras las practiques, tu cuerpo quemará hidratos y grasas para conseguir la energía que necesitas. 

Te proponemos estos ejemplos de actividad aeróbica:

  • Caminar a paso ligero
  • Nadar
  • Correr a ritmo constante y de intensidad media
  • Pasear en bicicleta
  • Bailar
  • Hacer gimnasia suave

Si eres mujer y estás cerca de la menopausia, o ya has entrado en esta etapa, también te animamos a practicar pequeños ejercicios de fuerza, como levantar pesas de medio o un kilo, unas cuantas veces. Esto te ayudará a fortalecer tus huesos y toda tu musculatura, aumentará tu resistencia ósea y actuará como factor protector frente a la osteoporosis. Si estás motivada, también te animamos a combinar ambos tipos de ejercicio para que consigas todos sus beneficios: por ejemplo, puedes hacer 20 minutos de bicicleta estática con un nivel bajo de pendiente mientras levantas las pesas.

TE AYUDAMOS A SUPERAR LOS PRIMEROS BACHES

No te preocupes si no sabes cuánto tiempo o con qué intensidad realizar las actividades; es normal si no tienes el hábito de practicar ejercicio. En estos casos, siempre es mejor que seas precavido y escuches a tu cuerpo: detente antes de sentir dolor o cansancio excesivo. Si ves que al día siguiente te encuentras bien, puedes aumentar un poco el tiempo o la intensidad, y así sucesivamente. 

Una pista que puede ayudarte a regular la intensidad del ejercicio: céntrate en tu respiración. Si optas por una intensidad moderada, debes poder hablar sin sofocarte, pero debería resultarte imposible cantar o gritar. Esto indica que el nivel de ejercicio que has elegido es acorde al ritmo respiratorio que puedes mantener.

Tanto si te decides a comenzar por primera vez, como si hace tiempo que no lo practicas, no olvides la importancia de hacerte un chequeo médico general.
Te servirá para confirmar que tu cuerpo está en condiciones de empezar y, además, tendrás delante a un profesional que podrá aconsejarte de forma personalizada qué tipo de actividad es la que más te puede beneficiar.

Es importante que te tomes un tiempo para pensar en cuál es tu objetivo. Algunas personas practican ejercicio para perder peso, aumentar la masa muscular y tonificar, y otras, para aliviar el dolor de espalda o simplemente sentirse más activas física o mentalmente. En función de tu objetivo, podrás planificar mejor la frecuencia y la intensidad de tu actividad y configurar tu propio calendario, que te ayudará a cumplir con tus rutinas.

Si todavía no tienes claro cómo hacerlo, tampoco es mala idea que te apuntes a alguna actividad dirigida en grupo para empezar, ya que, por un lado, podrás preguntar las dudas que tengas a la persona que la dirige, y por otro, socializarás y tendrás la oportunidad de desarrollar tu vitalidad con nuevas relaciones. 

Recuerda que el poder de la presión social puede ayudarte a continuar cuando flaquee tu constancia, que como hemos dicho, será clave para que consigas lo que te has propuesto.

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