Espacio vitalidad

EL ELOGIO, UNA CARICIA VERBAL PARA COMPARTIR VITALIDAD

LOS ELOGIOS TIENEN UN ALTO PODER DE CONEXIÓN

Las personas más seductoras se distinguen por esa habilidad, saben encontrar las palabras y los gestos motivadores que necesitamos en un momento preciso para sentirnos mejor. Es una herramienta eficaz para fortalecer las relaciones y contagiar vitalidad y buen humor.

Elogiar es bueno, bonito y barato. Y hace sentir bien a quién lo hace y quién lo recibe.

Veamos cómo tiene que ser el elogio para nutrir tu vitalidad y la de los demás:

  1. Sentidos de verdad, sinceros. Busca lo positivo que hay en cada persona. Todo el mundo tiene algo por lo que merece ser felicitado.
  2. No esperes nada a cambio. Un elogio es como un regalo. Lo hacemos porque queremos, porque pensamos en la felicidad de quien lo recibe.
  3. Es mejor loar el esfuerzo y el progreso que la inteligencia o la belleza, pues éstas no dependen de la actitud de la persona.
  4. Céntrate en la persona más que en el objeto. Podemos alabar un precioso vestido pero es mejor resaltar el buen gusto de quién lo ha elegido.
  5. No dejes pasar mucho tiempo entre el hecho y tu elogio. A veces llega demasiado tarde y ya no es oportuno.
  6. Piensa en el entorno. La presencia de terceras personas puede hacer sentir incómodo al receptor. A veces el elogio a uno pone en evidencia a otro.
  7. No abuses. Si te prodigas mucho con estas alabanzas, perderán trascendencia.
  8. Colectivos a hermanos, padres, alumnos, deportistas, equipos, público, etc. Cuando los elogias deber ser por algo que es común a todos y por lo que se distinguen de los demás.
  9. Oportunos. Quizás después de un momento de tensión no es oportuno agasajar a una persona, puede entenderlo como una forma de consolarla o de manipulación. Tampoco es oportuno elogiar antes de pedir algo, ya que la persona que reciba el elogio se puede sentir muy incómoda y manipulada por una adulación interesada.

No olvides que, además de las palabras, existe otro tipo de comunicación muy efectiva, la corporal. Puedes elogiar con una simple mirada, una sonrisa, un apretón de manos, guiñar el ojo, un pulgar hacia arriba, una v de victoria con los dedos, etc.

 Para responder a un elogio, un simple “gracias” acompañado de una sonrisa y mirando a los ojos es suficiente.

Elogia a las personas que tienes más cerca. La relación cotidiana es la que está más llena de fricciones, desgaste, cansancio y rutina. Y es la que necesita más dosis de magia y seducción. La comunicación en positivo mejorará tu bienestar personal.

Y si quieres conocer otras formas de contagiar y compartir vitalidad, en la sección Entrena tu vitalidad encontrarás consejos, herramientas y trucos para empezar desde este mismo momento. ¿Te animas?

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